TERAPIA SISTÉMICA


Terapia Familiar

En la línea vital de una familia hay momentos de transición o hechos concretos que producen tensiones y que exigen cambios en la organización familiar para adaptarse a las necesidades cambiantes de sus miembros. Estos momentos pueden ser más o menos estresantes según sea la resolución de crisis vitales, la unión familiar, la adaptabilidad o la situación individual de cada miembro.

Los cambios forman parte inevitable de la vida de una familia y en cada etapa de desarrollo es probable que se produzca algún tipo de crisis: divorcios, pérdidas, cambio o confusión de roles, cambios de tipo de vida, emancipación de los hijos, problemas comunicativos, inexistencia de límites generacionales, etapa madurativa de los hijos, etc.

La familia, con mayor o menor dificultad, tiene que adaptarse a este funcionamiento cambiante, o al estado emocional de cada miembro.

Es más fácil muchas veces para las familias solucionar y atender estos cambios y necesidades dentro de un contexto terapéutico, donde el terapeuta guiará a los miembros de la familia a explorar su narrativa, sus creencias familiares, entre otros, introduciendo nuevas perspectivas, diseñando nuevas formas de comunicación, y nuevas propuestas de acción que movilicen a la familia hacia el cambio.

Terapia de pareja

Las áreas en las que aparece disfunción en la pareja suelen ser diversas:

  • Cuando existe un patrón de relación conflictivo en la pareja, de forma que ninguno de los cónyuges cede ante el otro.
  • La crítica, la culpabilidad mutua, en el que cada cónyuge se enfoca más en el otro que en sí mismo y le convierte en el centro de su malestar.
  • Cuando los cónyuges funcionan en determinados aspectos a expensas del otro, ocasionando demasiada responsabilidad o peso sobre la otra parte.
  • Cuando los cónyuges se preocupan excesivamente de los hijos, abandonando su rol en pareja.
  • Cuando la jerarquía y los límites son impuestos de forma unilateral.
  • Cuando la comunicación se basa en reproches, ataques, quejas, descalificaciones, etc.

En estas situaciones, entre otras muchas, el terapeuta de pareja ayudará a identificar la naturaleza de los problemas, la procedencia de la posible disfunción, y qué procesos están manteniendo o incluso agravando las dificultades del sistema familiar.