DESAHOGARSE O NO…

Normalmente relacionamos el “desahogarnos” con algo bueno, como algo liberador y que alivia el malestar emocional que podamos estar sintiendo. Pero no todas las maneras de desahogarnos van a ser positivas.

Para que sea realmente efectivo, se tienen que cumplir una serie de condiciones:

1.- Muchas veces, en nuestro círculo más cercano hay personas negativas, envidiosas, personas que constantemente juzgan o evalúan lo que decimos y hacemos. Evita a la gente tóxica y elige bien a la persona con la que te vas a desahogar. Personas positivas y de escucha activa.

2.- Cuidado con la frecuencia con la que lo haces. Si ocupa el mayor tiempo de lo que dices y lo que piensas, es contraproducente para ti, porque puede convertirse en una obsesión. Además, es aconsejable que intentes dialogar y evites el monólogo, al principio se te va a escuchar, pero la paciencia se irá acabando y te convertirás en la típica persona que uno trata de evitar.

3.- Cuando quedes con un amigo o amiga, márcate un tiempo límite para hablar de ti, es bueno que expreses, pero sin recrearte o excederse… Haz un ejercicio de reflexión y píllate a tu mismo repitiendo la misma conversación una y otra vez y… ¡cállate y escucha! (con cariño y un poco de humor).

4.- No veas a los demás como presas para poder hablar de tu tema, preocúpate también por la persona con la que estés hablando, hazte con el turno de la escucha activa, sal de tu mundo y asómate un poco al suyo.

Patricia Guerrero Psicologia - Noticias - Deshaogarse o no...